Todo el mundo sabe que el discipulado en la iglesia es importante, incluso vital. Pero, ¿cómo pasamos de las buenas intenciones a la auténtica transformación?
Basándose en el trabajo del London Institute for Contemporary Christianity (LICC) con miles de iglesias y en sus décadas de experiencia como líder de iglesia, Ken Benjamin nos ofrece 20 maneras de situar el discipulado integral como valor esencial de nuestras iglesias, 20 signos vitales de la vida del discipulado. En conjunto, te ayudarán a desarrollar una cultura que equipe a las personas para expresar su fe en todas las facetas de sus vidas, no solo mediante las actividades en la iglesia.
La clave no es ampliar nuestras largas listas de cosas pendientes, sino enfocar desde una perspectiva nueva todo lo que ya estamos haciendo. El discipulado integral debería asimilarse, no añadirse; debería venir de fábrica, no atornillarlo posteriormente. Cuando se logra esto, tiene un efecto transformador sobre la vida no solo de las comunidades y los líderes de iglesia, sino también de las personas, organizaciones y todos los lugares donde pretenden servir.





