Avanza, ¡no te detengas!

John Siebeling

Editorial Portavoz

Muchos no están viviendo lo mejor de Dios para nosotros, limitados por los hábitos y dificultades de los que no podemos liberarnos. La falta de perdón, la conducta adictiva, los patrones financieros dañinos, las limitaciones vienen en todas las formas y tamaños. Liberarse de cualquiera de ellas empieza de la misma manera: caminando en la verdad. Jesús murió en la cruz para liberarnos y permitirnos experimentar la vida plena. Conformarnos con menos de lo anterior, no es lo mejor de Dios para nosotros.