Lectura en un eReader es 10% más lenta que en un libro de papel

Fuente: MelvinRivera.com

Mi lector favorito preferido es el Kindle. Lo primero que hago al leer un libro es aumentar la letra y ajustar la brillantez de la pantalla para que mis ojos no se cansen.

La pantalla del Kindle no tiene los reflejos de la luz del lugar como la Ipad, es pequeño y más liviano que muchas de mis Biblias y libros.

Cuando viajo en avión enciendo una lamparilla que viene con el estuche y leo con comodidad. Sin embargo, no todos piensan igual.

Un estudio reciente encontró que los lectores leen un 6,2% más lento un libro electrónico que uno impreso. Esa diferencia salta a 10,7% cuando se utiliza el Kindle.

Sin embargo, los mismos lectores del estudio dijeron que la experiencia leyendo en la IPad era mejor que en el Kindle pero también señalaron que les gustó más leer en estos “cacharos” que leer un libro impreso.

Por supuesto, la lectura con el iBook (Ipad), el Kindle y la lectura de libros impresos fueron calificadas como mucho más agradables que la lectura en una pantalla de una computadora (ordenador) estándar, que probablemente toma mucho más tiempo para leer que en los medios anteriores.

¿Cuál medio usted prefiere para leer?


Sobre el autor
Melvin Rivera Velázquez es secretario de las Américas de las Sociedades Bíblicas Unidas.

Es un comunicador y estratega cristiano al que le apasiona la Biblia, el lado humano de las redes sociales, las nuevas tecnologías y su impacto en la vida social, emocional y espiritual de la gente.

Su pasión es ayudar a la iglesia para usar los medios digitales en el cumplimiento de su misión.

¿Es buen momento para iniciar un negocio de venta de libros físicos?

Fuente: MejorarFinanzas.com

Con la era digital en la cual todos vivimos hoy en día, tiene sentido sentarse a meditar sobre la pregunta ¿tiene futuro montar un negocio de librería o venta de libros?. Quizás te guste mucho la lectura o desde siempre has pensado que te gustaría crear un negocio entorno a ese gusto tuyo que es leer libros.
En este artículo abordaré el tema de las librerías refiriéndome solamente al negocio de vender libros físicos, no al negocio de vender libros digitales o ebooks (sobre ese tema escribiré otro día y si estas interesado quizás quieras suscribirte).

El negocio de los libros ya no es negocio

Ciertamente el negocio de los libros se cae y no es porque la gente ya no este leyendo libros sino por otras causas como el plagio, la llegada de los libros electrónicos o ebooks y el acceso a información gratuita y de alta calidad que se puede encontrar en internet lo que provoca que las personas prefieran hacer una búsqueda en Google sobre la información que necesitan antes de comprar un libro especializado en el tema.

Nicho de mercado.

Yo soy de las personas que disfrutan mas leer un ebook en el celular o en la pantalla de mi computadora antes que leerlos físicamente, pero aun hay personas que prefieren leer los libros de la forma tradicional.
Conozco a un amigo que prefiere mil veces mas leer un libro físico que en formato digital. Aun hay personas que prefieren sentir, oler, estudiar y subrayar o escribir anotaciones en las paginas de los libros por lo cual la venta de libros físicos aun puede ser un negocio rentable si se llega a un nicho de mercado específico.

La clave esta en diversificar.

Las estrategias empresariales que algunas empresas dedicadas a la venta de libros han sido la de diversificar su catalogo de productos. Que tu negocio sea una librería no significa que solo tengas que vender libros ¿o si?.
Muchas librerías han decidido expandir su negocio ofreciendo diversos productos como ser;

  • Juguetes
  • Artículos electrónicos
  • Suministros de oficina
  • CD
  • DVD
  • Documentales
  • Juguetes Educativos

El futuro del negocio de los libros.

En 10 años el negocio de los libros ha cambiado drásticamente y nunca es mal momento para iniciar un negocio simplemente hay que saber adaptarse a la evolución de un mercado que esta en constante cambio.
Mi inspiración para escribir este articulo vino después de leer una noticia en la cual se anuncia que el gobierno de Corea del Sur ha declarado que planea invertir 2000 millones de dólares para eliminar los libros físicos de la educación y sustituirlos por libros digitales o ebooks lo que seguramente marcara una tendencia que será imitada por otros países.

Esta es una noticia que sin duda, debes tomar en cuenta si es que estas pensando en crear un negocio entorno a libros físicos.

Librerías Gandhi: con mercadotecnia que sí funciona

Fuente: SoyEntrepreneur.com

Cuando empezó, la estrategia de mercadotecnia de Gandhi tenía muchas cosas en contra. Por ejemplo, no obedeció a una planeación anual, en la que se contemplara la necesidad de crear una nueva área de mercadotecnia que diera un giro y un impulso a las ventas de las librerías Gandhi.

Además no fue nada fue fácil, porque los mismos directivos de la empresa –como sucede con muchas pequeñas y medianas empresas– no creían en la mercadotecnia como una herramienta realmente eficaz para atraer más clientes.

Y, por si fuera poco, los mismos clientes de la cadena no vieron con buenos ojos las primeras acciones mercadológicas de la firma, que se lanzaron hace ocho años.

¿Por qué? Porque consideraban que Gandhi era una firma seria que no podía faltarle al respeto al consumidor diciéndole palabras como “güey”, haciendo alusión a una canción tan popular como “La mesa que más aplauda” o a una telenovela juvenil como “Rebelde”.

Sin embargo, los resultados fueron evidentes. A poco de su lanzamiento, la campaña publicitaria de Gandhi empezó a cosechar premios del Círculo Creativo y de la Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad (Amap). Llovieron los comentarios y las cartas alabando la campaña.

Lo mejor es que gente que antes difícilmente entraba a los locales de la cadena empezó a frecuentarlas en busca de libros pero también de discos, boletos para conciertos y hasta certificados de regalo. Hoy circulan más de 2 millones de personas en los loca-les, lo que significa un incremento del 13% en el tráfico en 2001 en comparación con lo que registraron en 2000.

INICIOS

Todo empezó en 1971, cuando Mauricio Achar, fundador de Gandhi, ideó una librería que tuviera una cafetería en la que pudiera reunirse con sus amigos para compartir su hobby más amado: leer.

Su intención era que el espacio fuera un centro de reunión para todos los amantes de la lectura, sin que éstos tuvieran que pertenecer necesariamente a un grupo de intelectuales o filósofos.

Sin embargo, con el correr de los años la librería dejó a un lado el puro romanticismo y se convirtió en un negocio familiar hecho y derecho. Durante 20 años no hubo necesidad de grandes cambios, porque el mercado reconocía la marca y sabía de su prestigio.

El problema era que mucha gente prefería no entrar a una sucursal porque se sentía fuera de lugar e intimidado. Eso, por supuesto, no lo sabían los directivos de la cadena, porque hasta este entonces no se habían realizado encuestas ni reuniones con grupos de enfoque para conocer su opinión.

Sin embargo, la familia Achar quería llevar su negocio a otro nivel y su preocupación principal estaba fincada en dos temas: incrementar las ventas y abrir más sucursales. Una estaba ligada a la otra, porque sin inversión era prácticamente imposible ir a nuevas plazas en busca de nuevos clientes.

MODELO A SEGUIR

Hoy muchos expertos en negocios hablan de Gandhi como un caso exitoso de una empresa familiar que puso a la mercadotecnia en el centro de su estrategia. Sin embargo, hace ocho años esta unidad ni existía dentro del negocio, porque simplemente no era considerada importante: la gente reconocía la marca y tenía un público, que aunque pequeño era asiduo. En ese momento no se podía pedir más.

Como suele pasar en una empresa familiar, la segunda generación estaba lista para incorporarse en el negocio. Alberto, el sobrino del fundador, ya había trabajado allí por cuatro años y estaba listo para presentar las razones por las que Gandhi debería tener un área de mercadotecnia.

Era justo la carrera que había estudiado y conocía un sinfín de casos exitosos. Traía fresca la memoria en cuanto a las teorías y quería aplicarlas. No le costó mucho convencer a tu tío de cómo las herramientas mercadológicas podrían mantener a los clientes, atraer nuevos e incursionar en otros mercados.

La flamante área de mercadotecnia de Gandhi inició en 2001 con dos funciones primordiales: dar un mayor valor a la marca (a través de la publicidad y todas las promociones, así como campañas de relaciones públicas y eventos especiales) y desarrollar investigaciones de mercado (encuestas y sondeos para conocer al cliente y a la competencia).

Antes de que el público viera el primer espectacular en las calles de la Ciudad de México, el área trabajó durante seis meses levantando 2,000 cuestionarios para conocer cuál era el público de Gandhi, cuáles eran las ventajas y desventajas de la librería, analizó la competencia, sus precios, sus puntos de venta y, finalmente, la situación del mercado.

Para este trabajo, el área de mercadotecnia había solicitado $150,000 a la dirección que, por supuesto, consideró esta cifra un gran gasto. Una vez que se entregó un perfil elaborado de cuáles eran las áreas de oportunidad y cuál sería la estrategia que la empresa debería seguir, el escepticismo de la dirección general se convirtió en duda. ¿Qué había que hacer entonces?
Las cifras eran reveladoras. Según las encuestas realizadas, un 18% del público de Gandhi era asiduo. Y un 56% eran personas a las que les llamaba la atención la marca pero creían que no era para ellos, porque tenían la idea de que en la librería no encontrarían libros de lectura más ligera –como novelas, best sellers, títulos de moda llevados a la pantalla, películas o discos–.

Ese 56% podría ser justamente el público que levantara las ventas del negocio… y que estaba ahí, a la espera de una oferta que bien podría darles Gandhi.

EMPIEZA POR CASA

A la hora de desarrollar una estrategia de mercadotecnia, debes considerar lo siguiente: lo primero es arreglar la casa.

Luego de la investigación realizada por Gandhi, los directivos se dieron cuenta de que su principal problema era que la gente veía la cadena como una marca lejana e inalcanzable. Una librería para intelectuales y filósofos, para gente instruida en la que cualquier persona que no cubriera el perfil se vería fuera de lugar por parecer inculta.

“Gandhi cubre todo el proceso comercial y lo analiza antes de hacer una campaña. Este análisis generalmente no lo hace un emprendedor y es vital para tomar decisiones, porque justo encuentra que la gente que quiere leer desea algo más light”, asegura Carlos Chávez, profesor del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (Ipade).

La primera acción fue cambiar la percepción de la marca. Toma en cuenta que todas las marcas pueden asociarse a una persona. Y lo ideal es que conozcas, como lo ha hecho Gandhi, cuáles son las características de esa persona. En la encuesta, los clientes decían que Gandhi era un señor muy formal de unos 67 años, un intelectual y un poco acartonado.

Entonces, la segunda acción fue crear un canal de comunicación para los clientes con la revista Lee, que incluye recomendaciones de literatura, música, cine y arte en un tono más relajado. Y claro, ponerse a trabajar en la campaña de publicidad para “des-acartonar” la marca.

La cuarta tarea fue retomar los eventos culturales que habían iniciado desde la creación de las librerías y formalizarlos para que hubiera 30 al mes. Un quinto paso fue crear certificados de regalo.

Y justo antes de lanzar la campaña al público, el área de mercadotecnia estandarizó la imagen de las tiendas porque, si bien todas tenían el mismo logotipo, en realidad cada una tenía un mobiliario distinto e, incluso, no había una política del uso del espacio para los proveedores.

De hecho, cualquiera podía llegar a una sucursal y pegar un póster de una promoción. Con las nuevas reglas, esos espacios se venderían, o bien se intercambiarían por algún valor agregado.

Por ejemplo, cerraron un buen convenio con Ocesa que le permite a la organizadora de espectáculos colocar pósters de los conciertos que organiza e incluir publicidad en la base de datos de los clientes de la librería. A cambio, Gandhi obtiene determinado número de boletos de conciertos que puede rifar o regalar a sus compradores. Todo sin invertir un peso.

Sin todavía hacer publicidad, la gente ya veía el cambio en las librerías y la dirección general de Gandhi empezaba a recoger los frutos de la inversión en mercadotecnia con el incremento de los clientes y, por supuesto, de las ventas. Fue entonces cuando la unidad de mercadotecnia pasó a formar parte de la estrategia del negocio, de tal suerte que hoy todas las áreas están conectadas y trabajan en conjunto con ella.

Ya estaba todo listo en las tiendas para dar una experiencia de compra divertida, así que la primera parte del trabajo en casa se había logrado. Ahora había que cambiar la percepción de Gandhi al exterior.

“La experiencia en la tienda cierra el círculo porque ofrece diversión en un ambiente agradable. Y la gente que te atiende sabe mucho y cuando conoce tus gustos hasta te recomienda un título”, comenta Chávez, del Ipade.

PERFECCIONA LA ESTRATEGIA PUBLICITARIA

Librerías Gandhi hacía publicidad desde 1998, casi toda en medios impresos. Sin embargo, los anuncios eran complicados, difíciles de entender porque estaban relacionados con obras literarias y su lenguaje era rebuscado.
Esos juegos de palabras que sólo un letrado podía entender dieron paso a la nueva campaña de publicidad que se distinguió por mensajes cortos en letras color morado e impresas en un fondo amarillo, haciendo alusión a los colores emblema de la marca.}

La primera propuesta de la agencia Saatchi & Saatchi corrió a cargo de José Montalvo, que presentó una frase que dejó boquia-biertos a los directivos de Gandhi: “Leer, güey, incrementa, güey, tu vocabulario, güey”. A esa le siguieron otras tantas como: “Este no es un anuncio espectacular, es bastante normalito”, “Ya te hicimos leer” o “Si quieres ver más carteleras como este, compra más libros”.

El presupuesto del área era muy reducido, por lo que Montalvo sugirió apostarle todo a un solo espectacular cuya ubicación fuera clave y eligieron un espacio de gran visibilidad sobre Periférico y Barranca del Muerto, en la Ciudad de México. La intención era colocar el primer mensaje, dejarlo ahí unas semanas y luego cambiar la frase.

Por supuesto que la marca fue criticada por la audiencia intelectual. Sin embargo, lograron su objetivo y llamaron la atención de nuevos clientes que empezaron a visitar las sucursales en busca de un pasatiempo, porque luego de comprar un libro o disco se quedaban en el lugar a tomar café o a participar en algún evento cultural.

Para ese entonces, la unidad de mercadotecnia conocía perfectamente que este público compraba hasta cuatro libros cada seis meses, a diferencia de sus clientes habituales (que representan el 33% de la venta) y que adquieren cinco libros o más.

En esta audiencia invirtió Gandhi porque era la que tenía potencial y lo supo luego de la investigación de mercado que realizó. Y, precisamente a ese público fue al que le dirigió distintos mensajes en el mismo espacio. En la actualidad maneja 19 espectaculares para toda la República.

Hoy siguen haciendo encuestas sobre la percepción de la marca pero, gracias a la campaña, los resultados son distintos. Ahora, el “Sr. Gandhi” tiene unos 46 años, es culto, con buen sentido del humor y le gusta el doble sentido.

El Ipade considera que mientras el mercado no cambie o la evolución no sea tan rápida, la campaña sigue siendo vigente porque la lectura compite con la televisión, el cine y cualquier entretenimiento.

Chávez señala que no todos pueden copiar lo que hizo Gandhi. Sin embargo, la receta es tener una estrategia, una estructura de mercadotecnia, investigar al mercado, tener una asesoría publicitaria y hacer una campaña, del tamaño que sea, pero hacerla.

LOS SECRETOS DE GANDHI

Estas son las recomendaciones que toda Pyme y emprendedor deben tomar en cuenta a la hora de abrir un área de mercadotecnia.

1. Tener paciencia y ser perseverante.
2. Conocer al cliente. Suena a cliché pero es la clave.
3. No pensar que el dinero lo resuelve todo. Hay que ser muy creativo.
4. Cree en ti, en tu empresa y en tu oferta. Si no, no lo lograrás.
5.Arriesgar. Si tienes una agencia de publicidad y no te animas a hacer cosas nuevas, nunca funcionará.

DE LAS 4 Ps A LAS 4 Cs

• Hace 40 años se creó el modelo clásico de la mercadotecnia basado en cuatro conceptos: el producto, el precio, la promoción y la plaza. Eran las 4 Ps de cualquier estrategia de comercialización.
• Hoy, las empresas más exitosas entendieron que ningún negocio sobrevive sin clientes, con lo que las estrategias de mercadotecnia cambiaron a lo que hoy se conoce como las 4 Cs.
Se trata de una transformación absoluta de la visión de una empresa, donde el foco principal de atención pasa del producto al cliente, de la promoción a la comunicación, del precio al costo, y de la plaza a la conveniencia.

Fuente: Soy entrepreneur

¿Cómo influye la música en los consumidores a la hora de comprar?

Fuente: MarketingDirecto.com

El efecto que produce la música en los consumidores a la hora de comprar es un detalle en el que muchos de ellos no caen en la cuenta, pero ahí esta influyendo como otros muchos.

Numerosos estudios han analizado este factor, al igual que otros como el ambiental, el olor, el color, la colocación de los productos, etc., y las conclusiones determinan lo que todos nos olemos y hemos dicho anteriormente: no están ahí porque sí.

Una experta, Adrian North, de la Universidad de Leicester, ha alcanzado la deducción de que la música nos influye verdaderamente cuando los consumidores se encuentran en una tienda realizando sus compras.

Uno de los estudios publicados en Nature, una revista de divulgación científica, North declaró que las piezas musicales de ritmo rápido conducen a los clientes a caminar o ir más rápido por el establecimiento, mientras que las piezas que son más lentas incitan a caminar más lentamente y a pararse o detenerse para prestar atención a los productos, por lo que su estancia en la tienda también será más larga. El ritmo marca la pauta del consumidor.

Otro de sus estudios señaló que una determinada canción puede condicionar de una forma u otra la intención de compra del consumidor y ella lo demostró con un hecho propio. Adrian y sus amigos decidieron ir a una tienda de vino en la que la música que se reproducía era de origen francés.

Ello repercutió en las ventas, ya que el 77% de vinos vendidos en ese día fueron franceses. Otro de los días hizo la muestra con música alemana: los resultaros fueron dispares, el 73% de las ventas de ese día fueron de vinos alemanes.

Entrevista a Eduardo Moreno, de CLC Chile, “Distribuidor del Año 2011”

¿Cuántos años lleva CLC operando en Chile, y cuántos empleados tienen? ¿Tienen oficinas o centros de distribución en otras ciudades del país?

Llevamos 54 años de ministerio, contamos con 7 librerías, cada una funciona además como un centro de distribución, única manera de cubrir lo largo del país y hacer posible que otras librerías se puedan surtir bien. Nuestro equipo se compone de 29 personas bien comprometidas.

Además de librerías cristianas, ¿qué otro tipo de clientes tiene CLC?

Seminarios e institutos bíblicos, colegios, universidades y colportores.

¿Qué factores han llevado a CLC a destacarse en el campo de la distribución?

Contar con un equipo apasionado y comprometido.
Buen inventario, buscar proyectos que encanten y motiven a la lectura.
Permanente preocupación por cumplir nuestra misión.

¿Cuáles son los retos que están enfrentando, y cómo piensan superarlos?

Abrir nuevas librerías, adquirir un almacén con mayor capacidad, los retos solo se superan con muuuucho trabajo y eso es lo que estamos haciendo.

Tres consejos que le da a los empresarios o ministerios que planifican abrir una librería cristiana.

1- Aparten unos minutos y escriban cinco razones por las cuales quiere abrir una librería.
2- Hacer un buen estudio de mercado y una declaración de propósito que le servirá de bújula.
3- Leer, leer, seguir leyendo y hacer del libro “Llamados a ser siervos” de Warren Wiersbe su segundo libro de lectura después de la Biblia, al menos por un par de años.

Una investigación realizada por Cerlac-Unesco para medir los hábitos de lectura en seis países de Latinoamérica, muestra que tras los argentinos (70%), los chilenos son los que más libros leen en la región: un 51% dice hacerlo y un promedio de 5,4 libros al año. Y aunque las cifras son positivas hay un gran pero: a diferencia de los argentinos, los chilenos no leen por gusto, sino por obligación, principalmente, por razones académicas y laborales.
¿Qué motiva entonces en Chile a los lectores de libros cristianos?

Un permanente deseo de mejorar en el conocimiento de la Biblia y encontrar orientación bíblica para superar las dificultades de la vida.

¿Qué tipo de libro (categoría) es el más que compran en las librerías cristianas?

Lejos, todo libro que esté relacionado con la familia.
En este mismo estudio se demostró que en cuanto a la manera de acceder a los libros, Chile aparece como uno de los países donde menos se compran libros, con un 35%.

¿Cómo se destaca la venta de los libros cristianos dentro de la industria general?

Buscando la cercanía con los clientes, hacer del cliente un amigo.

¿Cómo logra CLC Chile sus ventas?

Marcando presencia en todo el territorio, el trabajo con vehículos llegando a zonas apartadas es muy apreciado. Celebramos conferencias para pastores y maestros. Siempre hay proyectos nuevos que mantienen a cada librería muy enfocada en su labor de incentivar la lectura. Nuestro sitio web y las redes sociales también están presentes en la promoción de la lectura, nada de esto sería realidad si no fuera por la gracia y misericordia de Dios que día a día nos bendice con personas entrando por primera vez a alguna de nuestras librerías.

¿Algún anécdota curioso, o un testimonio impactante dentro de sus años como distribuidor?

Lo más impactante que sucede cada año es nuestra celebración del Día de Acción de gracias en cada librería de CLC, ese día presentamos una ofrenda de gratitud a nuestro Dios por su fidelidad con el ministerio y lo hacemos dando un buen descuento a todos los clientes, es impresionante la participación del público y la cantidad de libros que compran este día.

¿Cómo visualiza a la industria de la literatura cristiana en los próximos tres años?

Sólida, siempre ofreciendo nuevas oportunidades de satisfacer las necesidades espirituales de los lectores.

¿Futuro de las librerías o librerías con futuro?

Fuente: Pensódromo.com

El portal cultural Dosdoce.com publicó un artículo firmado por José Antonio Vázquez titulado “El futuro de las librerías” con un sugestivo sub-título: “Los libreros que quieran continuar en el negocio van a tener que hacer algo más que colocar libros en las estanterías y esperar para venderlos“.
La reflexión de José Antonio Vázquez es muy relevante para todos los que estamos interesados por el papel de las librerías en el entorno de la nueva edición y además, compartimos varios de sus puntos de vista.

Destacamos algunas de las ideas centrales planteadas en el mismo:
— Hace tiempo que se viene hablando del cierre y desaparición de librerías. Si bien esto puede estar determinado por diversas razones según el caso, en ningún caso se puede afirmar -y menos en España- que el cierre de una librería está motivado por la aparición del libro digital… todavía.

— Las declaraciones a favor o en contra del libro digital aportan poco por demasiado obvias, reiterativas, caprichosas y, en ocasiones, falta de lógica; tanto a favor como en contra de un formato o del otro. Serán las generaciones futuras las que terminarán pronunciándose al respecto. Lo importante son los libros y cómo podamos acceder a ellos, dónde comprarlos y de qué manera. Son los agentes comerciales de la cadena de valor del libro los que verdaderamente tienen en las manos cuidar de su negocio debido a los cambios tecnológicos y de hábitos de lectura (en este caso, las librerías).

— Hay una realidad inevitable: las librerías van a tener que adaptarse de un modo u otro a los cambios que va a traer el libro digital. Puede que de tan lógico parezca peregrino, pero si tenemos en cuenta que todavía, sólo el 36,6% de las librerías tienen web propia, entonces ya no nos parece tan absurdo resaltar lo que para muchos es una evidente necesidad, incluso mucho antes del temido libro electrónico.

— Las librerías pequeñas y medianas han de evitar convertirse en réplicas de las grandes superficies. Es lógico que también quieran su cupo de ventas de los grandes éxitos, pero será suicida hacerlo sin defender un espacio propio.

— Los movimientos de las editoriales respecto a la digitalización de sus contenidos van a ser muy importantes. Parece que la actitud más extendida es la de no dejar al librero desamparado y que éstos sigan siendo el canal de venta del libro, sea en el formato que sea.
Mientras unos se preparan, otros titubean. Todavía algunas de las grandes librerías dudan o parece que por ahora ni se lo plantean, a pesar del creciente número de editoriales que ya han manifestado abiertamente (y manifiestan) su futuro digital. ¿Qué pueden hacer el resto de las librerías?

— Hay excusas y razones más o menos técnicas para pensar bien el cómo y porqué de la adaptación a lo digital, pero ninguna es lo suficientemente fuerte para ralentizar demasiado la transformación, y suenan un tanto a excusa. ¿Están mirando realmente hacia adelante? Son capaces de observar los cambios que han sufrido en su cotidianeidad con respecto a la vida de sus padres, y no digamos ya de sus abuelos.

— Aunque pensemos –y sabemos- que el libro tal y como lo conocemos tiene un componente especial, de valor intrínseco, además de vehículo de cultura, transmisión de lenguaje, pensamiento humano, etc., no por ello van a ser eternos o, al menos, de uso común para las generaciones que estudien, trabajen y se manejen casi exclusivamente con lo digital.

— En cualquier estudio, el mayor indicador en contra del ebook es sencillamente el “gusto por el papel”. Un argumento que deviene débil frente a los cambios generacionales. Las librerías no pueden hacer otra cosa que poner la mirada en las futuras necesidades. Habrá libreros que les interese seguir en activo y harán todo lo posible por actualizarse o mantenerse, para lo cual se transformarán de manera gradual según los cambios que se produzcan. Habrá otros que no les interesará el nuevo modelo de librería por no ser tal y como lo han entendido toda la vida y dejarán que su negocio se despida con su carrera de libreros.

— Buena parte de los libreros están a la espera. Otros lo tienen muy claro y entienden exclusivamente la librería como la hemos conocemos hasta día de hoy, y lo que venga después del libro impreso ya no consideran que sea el mismo negocio. En cualquier caso, si pensamos que la librería según la hemos conocido y disfrutado tiene los años contados, todavía quedan otros tantos para adaptarse y regenerarse, para lo cual toda transición es necesaria.

— Hay una cuestión que todavía pasa inexplicablemente por alto y que apenas se menciona sino es también para sacrificarla antes de tiempo. Nos referimos a la impresión bajo demanda (POD); una herramienta ideal para la transición del papel a lo digital, mediante el cual las librerías pueden hacer un servicio inestimable a los lectores. Sería un grave error que las librerías dejaran esta opción sólo en manos de las editoriales.

— Como sea, los libreros que quieran continuar en el negocio van a tener que hacer algo más que colocar libros en las estanterías y esperar para venderlos. Con los nuevos tiempos, ya en la red, la incorporación a redes sociales –algunas ya lo hacen- y una buena plataforma con sistema de recomendaciones es un paso obligado. Y continuar siendo asesores, porque la llegada de distintos formatos con diferentes valores añadidos, algunos casi al gusto de cada lector, necesitará a alguien que les recomiende o describa uno u otro formato, incluso su funcionamiento. Es fundamental trabajar con la idea de la especialización e ir transformando paulatinamente el local en un centro de información de ámbito cultural, un poco más allá del libro.

— Pongamos entusiasmo en la transición, y como tal conviene que las librerías vayan haciendo adeptos, animando e informando a sus lectores y clientes y que éstos no sientan que los cambios van a traer el fin de su librería favorita sino nuevas oportunidades y valores añadidos que la hagan más atractiva. Si los libreros son “maestros de lectores”, no han de temer entonces que éstos hagan el clic en la web de una gran cadena, en lugar de hacerlo en su librería o acercarse a saludar y comprar (papel o digital) a la tienda. Así se crea la fidelidad, y no con la desconfianza en lo que viene.

— Es un momento de transición, de la adaptación obligada si no se quiere o prefiere perecer en breve. Aún así será duro. Pero también hay que ser realistas. Lo insustituible del papel (su romanticismo y simbología, el fetiche) lo seguirá siendo para los que hemos crecido con él, los que no lo han hecho es posible que no vean funcionalidad ni emoción en algo que no reconocen de suyo, sino algo mucho más que sustituible. Ese día llegará, sin lugar a dudas.

Acerca de José Antonio Vázquez Rodríguez

Postgraduado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada y Diplomado en Filología Eslava por la Universidad Complutense de Madrid, ha vinculado su formación y labor profesional en el ámbito de la edición a los nuevos medios, desde la edición y promoción online hasta el análisis de contenidos.

Asistente durante tres años de Valeriano Bozal, Catedrático de Historia del Arte en la UCM, a su vez ha trabajado en tareas de promoción, prensa, contenidos para portales de Internet (SGAE, Punto de Lectura), así como lector, corrector, editor de mesa en editoriales como Suma de Letras, Plaza y Janés, Machado Libros, Iniciarte (Junta de Andalucía), etc. En ocasiones, continúa colaborando esporádicamente con algunas editoriales en la edición de títulos propios, prólogos, etc. Del 2005 al 2009 se hizo cargo de la dirección editorial Velecío Editores.

Desde el 2007 colabora como parte del equipo en el portal cultural Dosdoce.com en la elaboración de nuestros estudios, investigaciones de mercado, análisis de tendencias en el sector editorial (edición y marketing online 2.0) y consultor. A su vez, escribe como crítico literario en nuestra sección de reseñas y participa en la edición de artículos para el blog Comunicación Cultural con noticias sobre la digitalización del libro.

En la actualidad también ejerce como profesor y tutor en el Máster Online de Edición Digital de la Universidad de Alcalá de Henares.

Vea el artículo completo en:
http://www.dosdoce.com/articulo/opinion/3649/el-regreso-al-futuro-de-las-librerias-independientes/